jueves, 8 de enero de 2015

33, un gran número.

En el año 33 se conmemoró El consulado de Galba y Sila. También es el año en que Jesús de Nazaret muere y resucita. Este año puede ser escrito con una sola palabra, treintaitrés. 33 es el código telefónico de Francia. En Romano, 33 se escribe XXXIII. Pero la dicha de este número para nosotras ha sido otro.

33 fueron los participantes del Primer Taller Infantil de decoración de galletas con fondant que se hizo en Maguilla. Niños y niñas, residentes y no residentes, quisieron formar parte de esta nueva ilusión que espero se haga más veces.

Aprendimos mucho tanto ellos como nosotras y nos lo pasamos en grande.

Quiero agradecer a mi prima Cristina y a mi hermana Anabel que apoyen mis locuras cuando ni ellas están preparadas, y agradecerles que crean en mí más de lo que yo lo hago. También a Carmen por unirse a nuestro arrebato infantil y pasárselo pipa.

Agradecer a los panaderos de Maguilla su atención, porque nos tuvieron entre algodones toda la mañana del 23 de diciembre; a mi prima Raquel su vuelco para con nosotras, porque se involucra como una más: y, como no, a Gema, la Coordinadora de Actividades Socioculturales, que desde el principio nos apoyó e hizo que germinase la idea.

Espero poder seguir haciendo locuras de este tipo a vuestro lado durate muchos años.




Gracias.











sábado, 22 de noviembre de 2014

Atum/Otoño

Dios solar de la mitología egipcia.
En el mito solar es identificado con el sol poniente y con el sol que va hacia las entrañas de la tierra para renacer luego al amanecer.


lunes, 17 de noviembre de 2014

Receta con parejil

Para preparar esta rica receta necesitamos diferentes ingredientes. Ingredientes muy diversos que pueden ser opuestos, pero a la vez complementarios. Para que esta receta salga el horno tiene que estar a punto, con una temperatura y un programa adecuado. 

Si no tenemos los siguientes ingredientes podemos poner otros de nuestra propia cosecha, siempre que tengamos la certeza de que concuerdan. Es más, innovar es necesario. Necesitamos innovar para que esta receta funcione.

Cada cual que lea esto realizará su propia receta. Ninguna será igual. Podrán parecerse en algunos aspectos, toques o aromas, pero cada una tendrá su propia personalidad.

Bien. Empecemos.

Para realizar nuestro "plato" primero tiene que existir una disposición por parte de los cubiertos para ser comido. Pero hablemos de parejas. La persona no se elige. Llega como una riada de la que nadie tiene noticias y sorprende de la misma manera.

La llegada tiene que ser inesperada, inusual, bonita, curiosa, particular, para que la primera llama surta efecto y dure. La historia comienza captando nuestra atención, y a cambio la recordaremos siempre. ¿Cómo y dónde os conocisteis? 

Al haceros la pregunta anterior intentad estar solos, en un sitio cómodo, y sin prisas, es muy molesto que te corten en medio de un recuerdo tan bonito. Mejor por la noche antes de dormir. Y no mola que nos vean la cara de bobos que se nos pone al recordar cosas tan cursis pero a la vez increibles. 

Si ya habéis realizado la receta, incluso más de una vez, y al recordar el día que decidisteis iniciarla no se os pone esa cara de la que hablo, preocuparos, pues no os aportó nada bueno, y siento deciros que la receta no salió bien. Tendréis que repetirla y esta vez con más cuidado y poniendo más atención, que muchas veces la falta de atención y ganas hacen que baje el bizcocho o se corte la mayonesa...

Si por el contrario os emocionáis al buscar en vuestro baúl interior ¡enhorabuena! Tenéis una bonita anécdota que recordar.

Esta receta no es sencilla. Conocidos programas de televisión han intentado llevarla a cabo pero pocas veces se ha conseguido. Nadie debe desanimarse por ello. La esperanza es lo último que se pierde...

domingo, 26 de octubre de 2014

Rojo. Red. Rouge. 紅. Rosso. Красный. أحمر. Rot...

La pasión se refleja en la fuerza, la intensidad, en el color rojo. Da igual el idioma, la pasión es pasión.

Contesta a estas preguntas. Vamos a reflexionar.

¿Es la pasión la que realmente mueve montañas? ¿Es esta misma la que nos ayuda a conseguir el éxito en aquello por lo que apostamos? ¿Te salen mejor las cosas cuando te gustan, cuando te apasionan? ¿Se te pasa el tiempo volando cuando las haces? ¿Te pones un horario para hacer aquello que te gusta, o no le pones límites?

Está claro ¿no? La pasión lo es todo. Sin pasión no hay ganas, no hay ilusión, no hay éxito.

Nuestro profesor de Emprendimiento, Fernando Giner, nos lo intenta enseñar cada viernes. Poco a poco vamos entendiendo la idea pero todavía no nos atrevemos a abrazarnos a ella y volar. Nuestras mentes cerradas no están preparadas para poner pasión en lo que queremos ser.

La pasión es un término muy amplio. Puede ponerse pasión en cualquier cosa, y es necesaria para que el éxito florezca. Un simple revolcón puede ser el mejor ejemplo. No te conozco, ni tú a mi tampoco. Bebemos, nos calentamos y surge. El instinto animal, el impulso y las ganas hacen que la pasión esté latente. Pero, ¿qué pasaría si esa pasión se esfumase? Pues que el revolcón sería como echar una partida a la Oca por aburrimiento, como un bocadillo sin terminar porque no te encanta, como salir a correr y a los dos minutos andar porque no te entusiasma hacerlo sola.

La pasión es entusiasmo, hambre, ilusión, egoísmo incluso. Que nadie te moleste mientras haces eso que te gusta porque no estás para nadie, aunque se esté ahogando la abuela con una uva en Nochevieja. Que coja al Gaitero y trague, que además de desatascarla la va a poner contenta, pero a mí que me dejen que la pasión me puede.



Intensidad. Vivir con intensidad la vida, la vida en el trabajo; la vida familiar; la vida en pareja; la vida compartida con los amigos; la vida en soledad. (Amor, Deseo, Gozo)



Otro ejemplo de pasión. Odio a mi vecina con todas mis fuerzas. No sabe que hay un timbre al que llamar para salir a abrir. Prefiere el método tradicional de golpeo de puerta apoyado con grito. La odio y pongo pasión en odiarla porque me produce aversión, rechazo, asquete.


¿Y el sonido de un taladro a las siete de la mañana? ¿O el ladrido sin parar de un perro? ¿O un niño llorando toda la noche? ¿O mi padre cuando se pone machacón, pesado, cansino? ¿O la gente cotilla?

En el odio también se pone pasión. Y en la tristeza, en la añoranza, en la melancolía. Sobre todo los que empatizamos hasta con las moscas que quedan cuando acaba el verano y vuelan como tontas chocándose con todo lo que encuentran a su paso. Una película “de clinex” nos hace sacar esa pasión por la tristeza.



Pasión
Un concepto muy amplio pero necesario en nuestras vidas.

Talleres ilegales y Enrique Cerezo. Póntelo, pónselo. #Precaución# #Seguridad#


lunes, 22 de septiembre de 2014

Color esperanza

Un viento fuerte golpeó su cara. Cerró sus ojos. Hizo que llorasen. Su sueño se apagó. Nada tenía ya sentido. Se acabó el camino y no supo por dónde seguir.

Oscuridad en sus sentimientos. No sabía lo que duraría aquel color tan horrible. No creía que cambiase nunca. Una paleta de colores sin más colores que el negro. La negativa como preferencia. Un signo que le restaba energía cada vez que intentaba sumar. Porque se le olvidó sumar.

Confusión. Inseguridad. Un asco que invadía su mente cada vez que pensaba en ser feliz.

Poco duró aquello. Pronto entendió que la vida es corta. Que la vida es lucha. Que la vida está llena de vida para quien quiere vivirla. Valor. Ganas. Hambre. Ilusión. -Empezar de cero cuesta pero nunca estamos solos- le dijeron. El cero es un valor nulo, pero no negativo, y depende de dónde se sitúe nos gustará más. Pongámoslo a la derecha y que multiplique nuestros sueños.

Su mente esclareció. La paleta de colores volvió a tener colores, incluso más de los que existían. Uno resaltaba sobre los demás. Color Esperanza lo llaman. La ilusión volvió a su ser. Ahora la siente, la disfruta y la saborea como unas mariposas en el estómago de un loco enamorado, por la vida.

Un aplauso por los que saben que tienen que luchar pero no saben cómo empezar. Por los que vuelen a sentir ilusión tras haber vivido un episodio gris. Por los que sienten una llama dentro que no quieren que se apague. Por los que luchan cada día por hacer sus sueños realidad.