lunes, 3 de febrero de 2014

Objetivo, una multiaventura de décadas.

Lo llevaba notando desde hace meses. Una sensación rondaba por mi mente. El ritmo cardíaco había cambiado. El desgaste y la recuperación necesaria para el normal desarrollo de mi proceso vital habían cambiado. Salir de fiesta ya no era para mí. Qué raro era. No, me equivoqué, me gusta salir igual que antes pero de otra manera. Que contradicción. No sé cómo llegué a ese punto pero es real. Otra inquietud. Ser útil. Necesitaba trabajar. Hoy en día estudiar una carrera no te asegura un puesto de trabajo, ni tampoco llenaba ese hueco que me gritaba desde alguna parte pidiéndome de comer.

Ahora toca plantearse pasar de pantalla.

Mario Bros ha conseguido una vida más. Se siente fuerte. Su objetivo es derrotar a Bowser, el rey Koopa, y salvar a la princesa Peach. En el camino encontrará enemigos a los que derrotar para poder seguir. Los igi, Goomba, Lakitu, Podoboo, Bullet Bill, los cohetes, las plantas pirañas, los blooper o los cheep cheeps son sólo algunos de los enemigos que harán de piedra en su zapato. Pero Mario lo conseguirá. Le costará días pero lo conseguirá.

Yo he decidido hacer la mochila ya que poco a poco veo de forma clara cómo los blooper y los igi se acercan a por mí para ponérmelo difícil. Mi mochila es dura, de cuero grueso porque portará cosas muy pesadas de las que no podré prescindir. Grande pero cómoda.  En la mesilla de la habitación una lista de todo aquello que necesitaré en mi viaje. Una tienda de campaña, un saco de dormir, una linterna y pilas de recambio, utensilios de cocina y un libro para cocinar especies desconocidas, mecheros para evadirme y otros utensilios que me ayudarán. En la otra cara del papel los elementos más importantes. Un título en mayúsculas y subrayado lo indica, COSAS IMPORTANTES. Enunciados uno debajo de otro y como si de mandamientos se tratasen pone: Paciencia, porque no entenderás muchas de las cosas que sucederán; Coraje, porque aunque no las entiendas tendrás que luchar a favor o en contra de ellas; Coherencia, no des pasos en el aire porque repercutirán en el futuro; Confianza, confía en ti, puedes hacerlo; Ilusión, cada ruta es diferente y tú crearás la tuya, y para terminar, al final de la lista un simpático asterisco da pie a una frase que quedará grabada en mi mente. Una frase derivada de muchas conversaciones y temores que dice, 

no anheles aquello que ya hiciste, pues eso ya lo conseguiste, de una manera u otra ese objetivo se cumplió, más si ahora no estás conforme propón un nuevo recuerdo que implique en tu mente orden, ganas e ilusión. Vida sólo hay una, rellénala a tu gusto como un bizcocho de cumpleaños y no te olvides de poner las velas y querer soplar cada año.

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miércoles, 15 de enero de 2014

¿Conoces a "Yo"?

Toda la vida labrando para no encontrar las patatas.

¿Sabes quién eres en realidad? No vale responder sí, ni sí, soy conductor, médico, empresario. Intentemos ir más allá. Vuelvo a preguntar. ¿Sabes quién eres en realidad?

Muy poca gente tiene el privilegio de conocerse a sí mismo. Unos lo consiguen con el paso de los años, otros jamás sabrán quiénes son. y creo de verdad que es un ejercicio que todos alguna vez en nuestra vida debemos hacer. Ayuda a salir del mundo clasista e insustancial en el que vivimos. 

Ya lo dijo Jessie J en Price tag. Creo que mi persona va más allá de un sueldo. Esto nos condiciona a la hora de seguir conociendo a personas nuevas. Que pasa, ¿por ser médico, químico o ingeniero, por ejemplo, se es más listo, majo y necesita más respeto? Pues yo conozco a gente de este tipo que son bien gilipoyas. No generalizo.

La acción de etiquetar está muy bien si se utiliza en las fotos de las redes sociales, en los alimentos, en los objetos para la venta pero no en las personas.

Para que todos me entiendan seguiré por el camino laboral, una jerga tan común como señalar con el dedo. ¿Alguien se ha planteado qué características y capacidades personales le han llevado a elegir lo que estudia o ha estudiado? Los que tenemos la suerte de poder estudiar, porque resulta que ese conjunto de características y capacidades es el que define realmente a la persona.

Te animo a que te des a conocer de verdad, a que hagas ese ejercicio que antes te aconsejé e intentes definirte. Yo lo hago por las noches. Pienso en todo aquello que me gusta hacer, que me gustaría hacer y que he hecho hasta el punto en el que me encuentro. Intento transformar esta información y plasmarla en mi cabeza como si de una fórmula de sucesión de mi vida se tratase. Poco a poco se qué reacciones voy a tener y en qué situaciones. También defino mi escala de importancia con cada experiencia que vivo y mis objetivos se centran más en mi, en lo que me gustaría ser, en lo que quiero ser.

Todos podemos ser lo que nos propongamos si nos conocemos antes.

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Crear sensaciones antes de dormir

¿Nunca os habéis levantado con ganas de matar a alguien bien por lo mal que has dormido o bien porque no le encuentras el gusto a levantarte?

Tras investigar el arte del despertador me he encontrado con muchos tipos de sensaciones, pero ninguna tan gustosa como la que yo os voy a proponer.

Hoy en día sólo una minoría de la población usa el despertador tradicional con su sonido característico (tititití, tititití). Las nuevas tecnologías nos proporcionan una aplicación despertador que nos hace depender aún más de ellas, pero molan. ¿Quién no busca el móvil antes de acostarse para poner la alarma? Seguidamente miramos el WhatsApp por si hay algo...

Varias técnicas hemos probado ya todos con este aparato: cambiar la melodía cada cierto tiempo para no coger tirria a esas canciones que tanto nos gustaban, y digo nos gustaban porque, desgraciadamente, toda melodía que suena para despertarnos al final sale de nuestros corazones.

El despertador con luz. Se puso de moda como regalo hace un par de años. ¿Eso en realidad funciona? A mí como nadie me lo regaló probé con técnicas parecidas y jugué con la luz para despertarme con suavidad. El primer día dejé un poquito subida la persiana, y me desperté, pero no a la hora que me hubiese gustado. El segundo día comprendí que tenía que acompañar a la luz con sonido por huevos, así que puse la alarma con el volumen mínimo. Me dio rabia. Mi terapia "illuminated" estaba decayendo. Bueno pues, tras varios días, me acostumbré a la luz y terminé durmiendo con la persiana hasta arriba y la ventana bien despejada, para que entrase toda la luz del mundo.

Si es que el problema no está en la forma de despertarse, sino en mentalizarse para ello. La mente manda, por eso yo últimamente utilizo una técnica que al principio no me sentaba muy bien pero ahora me parece la hostia. Recordé qué sensaciones me hacían sonreír a esas horas, y entre girarme y ver a mi lado a mi gorila babeando en su séptimo sueño y despertarme para ir al baño y mirar la hora, me quedé con esta segunda, que era la que yo podía controlar. Cuando me despertaba miraba el reloj y si quedaba más de una hora para tener que levantarme me entraba flojera en el cuerpo y un placer tremendo. Si la hora de la meada estaba ya muy cerca de la de Quinto levanta tira de la manta directamente me ponía a llorar sentada en la taza. Cinco minutos no me van a solucionar nada. Ya estás de muy mala hostia para meterte en la cama de nuevo.

Por eso ahora creo esa sensación antes de dormir. Pongo dos alarmas, una a la hora exacta de despertar y otra una hora u hora y media antes. El sonido da igual ya que el poder que tiene ver que aún te queda más de una hora en la cama supera cualquier sonido asqueroso que ponga.

Probadlo y me contáis.

viernes, 15 de noviembre de 2013

Sensaciones nuevas difíciles de llevar

No sé si será la edad, las horas de reanimación por parte de muchos que llevo encima o simplemente que soy una persona sensible y con la empatía a flor de piel.

Últimamente los detalles los tengo más en cuenta. Aquellos que implican dolor ahora me destrozan. Intento acordarme de cómo los sobrellevaba antes pero es que antes no me daba cuenta de ellos. Ese es el problema. Esos detalles han existido siempre. Pero hace falta crecer, madurar y valorarse a uno mismo para entender que hay algunos que se empeñan en ser granos en el culo.

Mi reacción es espectacular. En esos momentos en los que soy consciente de la situación gritaría, rompería, lloraría e incluso mataría. El odio hacia la persona que lo hace es de tal magnitud que sueño con ella por la noche. Le arrancaría los pelos uno a uno.

No comprendo el egoísmo de la gente. ¿Por qué tanta falta de valoración hacia los demás?
Me siento mal. Siento que me toman por una guerrera moral o algo así. Creo poder mejorar mi mundo más cercano, pero me equivoco, no soy yo la que tiene que hacer ese esfuerzo. 

Pasar, hacer oídos sordos, ignorar, considerar palabras necias a aquellas que nos ayudarían a crecer si nos enfrentásemos a ellas. Me repatea ver cómo a los demás no les duelen esos detalles que a mi me matan. Y no me gustaría que me diese igual, porque eso significaría ser como el resto, ignorantes, que no se valoran y que no sabrán hacerlo nunca. Estoy harta de excusas como la familia, los amigos, la cultura, la época…son excusas vagas y a las que recurrimos de forma fácil e injusta. Algunos aprendemos valorando, sin más, pero es que cuesta reconocer los esfuerzos de los demás e intentar ser mejor persona cada día.

Yo soy diferente. Me siento especial, incomprendida, rara al hablar con energúmenos que no comparten  conmigo ciertos valores imprescindibles para mí y que creo que nadie se  merece no tenerlos, porque la carencia de estos valores en las personas perjudica a los demás.

Los valores y el respeto es lo primero que perdemos al civilizarnos. Hay gente que sobrevive gracias a ellos, porque es lo único que tiene, por lo que tan malos no serán como para olvidarlos sin pensarlo dos veces y suplirlos con cosas vanas y sin sustancia.

martes, 5 de noviembre de 2013

Con la ignorancia a 3MSC

Según la RAE la ignorancia es la “falta de ciencia, de letras y noticias, general o particular”, pero yo voy a hablar de la "procedente de negligencia en aprender o inquirir lo que puede y debe saberse”.

Seguro que conoceréis a alguien con estos problemas. Este tipo de gente es una minoría, pero hoy en día se ven cada vez más. A mí me gusta lo diferente, pero con diferente no quiero decir contradictorio ni destructivo. La sociedad tiene unas pautas que se puede seguir de muchas maneras. El inconformismo alimentado de ignorancia no es una de ellas y es lo que hoy quiero criticar.

¿Cuántas veces os habéis encontrado con gente que no aprecia nada de lo que tiene, que no le gusta nada de lo que le ofrecen, que se aburre con todo lo que le proponen y, resumiendo todo esto, que son auténticos infelices? Yo me pregunto ¿por qué?, ¿por qué esta actitud?, ¿por qué valoran tan poco su vida y la de los demás?, ¿por qué el egoísmo se apodera de sus almas? ¿Serán los elegidos por el mismísimo demonio para cargar con tal sino? El inconformismo es un conjunto de pecados capitales. Analicémoslo. Avaricia, siempre quieren más porque no saben lo que quieren; ira, odio y enfado con el mundo entero; pereza, no se molestan en pensar qué es lo que quieren porque ya está el orgullo para no dejarles pensar en qué hacen mal, además de infravalorar todo lo que no salga de ellos; soberbia, a pesar de no saber qué quieren se creen mejores que el resto y encima se jactan de ello, y envidia, todo es considerado una amenaza, ni las personas a las que aman pueden ser felices.

¿No se dan cuenta del daño que hacen? Creo que es una forma de darle sentido a sus vidas. La ignorancia y el sentimiento de inferioridad les hace ser seres débiles que no saben defenderse si no es haciéndose y haciendo daño. No son inteligentes aunque se crean Einstein, yo como mucho los compararía con un típico tonto del culo.

Son personas con muchas carencias a las que tenemos que ayudar porque los primeros valores que no conocen son el respeto y la humildad, valores básico para que esta sociedad funcione. Es muy difícil enseñar a valorar algo que se desconoce, porque es así de triste, este tipo de personas los desconoce, así como la felicidad, y por eso no los echan de menos ni saben la falta que hacen.

Con la cantidad de gente que existe sin oportunidades y que realmente lo han pasado mal en sus vidas, a esta clase de personas se les tenía que caer la cara de vergüenza sólo de pensar que quieren tener un papel parecido y que ni siquiera saben interpretar porque desgraciadamente no tienen una vida difícil, y digo desgraciadamente porque Dios da pan a quien no tiene dientes. Si supiesen lo que es sufrir no alardearían tanto de su posición a contracorriente sin sentido. La contradicción y la insensatez les mece por las noches hasta que se quedan dormidos. ¿No existirá algún príncipe o princesa que con un beso les borre ese mal presagio?

Me cuesta mucho creer que existe gente “depresiva, perdida e inadaptada” como dice Sirena Verada en su blog. Yo añadiría también “ignorantes”. Pero voy más allá. No estoy de acuerdo con que los inconformistas sólo se autodestruyen. Saber adaptarse, saber estar y conocerse a uno mismo es vital. Son objetivos que todos deberíamos tener nada más salir de la bolsa anmiótica. Sentirse más que otros puede destrozar muchas autoestimas. No saber contentar a una persona puede llevar al límite al más paciente. ¿Cómo sino se puede sentir la madre de un niño al que no le gusta "la comida"?

No hace mucho me topé con gente así y me avergoncé de no saber tratarles. Pero no es culpa mía que yo sí sienta y padezca, y ellos no. Tampoco me siento privilegiada por ello. Creo que las personas se hacen a lo largo de su vida pero tenemos que dejar que la vida pase para aprender. Espero que aquellos con los que lidié un día se den cuenta de que la vida es algo más que quejas, algo más que noes continuos, y sobre todo, algo más que huir de la realidad.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Seguridad ciudadana de autoservicio

El otro día me pasó algo curioso con la policía municipal de mi pueblo. Estaba trabajando con mi compañera de Nieve Azul, ensayando una narración y haciendo una lista del atrezo y el vestuario necesario, porque soy cuentacuentos, cuando ella se quedó sin tabaco. Yo, por hacerle el favor, fui a comprarlo y decidí llevarme a su perrita Rachel, una beagle muy simpática, para que así me acompañara y diese su garbeo de media mañana. Cuando llegué al bar en el que iba a comprar la cajetilla vi que un perro andaba suelto por la calle. El animal seguía a un hombre que llevaba en brazos a otro perro más pequeño. Pensé que el secuaz era suyo, pero cuando este se dio la vuelta y vino hacia nosotras me percaté de que se había escapado o perdido. Me fijé en él y vi que llevaba un collar. Rachel no paraba de ladrar. Yo no sabía qué hacer y se me ocurrió llamar a la policía municipal del pueblo donde vivo. Y bendita la hora…

-Buenos días. Miren, estoy aquí, en la rotonda del Hostal, y tengo delante a un perro que se ha perdido. No sé si es peligroso; no sé si es la primera vez que sale a la calle; no sé si le gusta el rock o el flamenco, sólo sé que está más perdido que un pingüino en el Caribe y bastante nervioso. ¿Podrían venir a por él o avisar a las autoridades pertinentes?- Bendita la hora de nuevo. La contestación fue concisa, clara y firme.

-Buenos días señorita, ahora mismo estamos con otro tema. ¿Podría usted encargarse del perro?- “Agárrate que te caes” como se diría en mi pueblo. ¿Será posible? Después de mi asombro, desde el otro lado del teléfono mi contestación también fue clara: -Mire, perdónenme y llámenme loca si no me atrevo a coger a un perro (cruce de pastor alemán y que me llegaba por la cintura) y retenerlo hasta que ustedes terminen sus otros asuntos. Tengo demasiado aprecio a mi cuerpo como para que un perro me lo destroce si no le caigo en gracia.-¿Será posible? Si esta fuese mi empresa iban a la calle sin pensalo dos veces, pero no, son funcionarios y tienen otros asuntos más importantes que hacer en un pueblo de menos de 7.000 habitantes.

No es la primera vez que ocurre algo así. Cuando llegué a casa de mi compañera con el paquete de tabaco y le conté lo que me había sucedido me contó otra anécdota parecida. Esta vez, le pedían que llevase al perro al veterinario, a ver si tenía chip y así localizar al dueño. Muy fuerte. ¿Y para qué está la perrera? Mejor todavía, ¿y para qué están ellos?


En fin, el pobre perro se quedó dando vueltas por el pueblo aterrorizando a todo el que se encontraba a su paso, se adelantó Halloween. Creo haberlo visto de nuevo, pero esta vez con correa y dueño. Parece ser que el destino le ayudó a orientarse o a que el dueño le encontrase, porque la representación de la seguridad del pueblo ni rastro de ella.

martes, 22 de octubre de 2013

La France de Henares y un café

¿Te parece bien aquí? Sí. Hoy he estado almorzando con mi socia de Nieve Azul en un lugar encantador. Es un sitio súper acogedor, cerca de la Calle Mayor de Alcalá de Henares. Se llama “Le Petit Bonbon”. Además, esta misma mañana he ido a hacerle una visita a mi tía manostijeras y me ha cambiado el look. Después de muchos bigudíes y del famoso producto de peluquería con olor a huevo pocho, mi cabeza se ha convertido en una auténtica lechuga francesa lista para comer crépes.


El sitio no es muy grande pero han sabido sacarle partido. Las paredes ambientadas y la música de fondo hacen que parezca que estés en Francia. Las mesas y sillas, cada una de su padre y de su madre, me encantaron. He visto mucha ilusión en ese sitio. Seguro que les irá muy bien.